Sexualidad y psoriasis. Apoyo psicológico y cumplimiento con el tratamiento, claves para la mejora de la vida sexual

Un estudio publicado recientemente en la revista científica The Journal of Sexual Medicine corrobora que el impacto de las lesiones cutáneas en los órganos genitales afecta, tanto a la imagen como a la autoestima del paciente, especialmente en las mujeres. Los investigadores, liderados por Mohamed Ghada, de la facultad de Medicina de la Universidad del Canal de Suez, Ismailia (Egipto), analizaron un grupo de 82 mujeres. Por una parte, 52 pacientes con psoriasis sexualmente activas y, por otra, 30 voluntarias sanas que pertenecieron al grupo control. Se estudió tanto el índice de gravedad de la enfermedad como la función sexual femenina graduando, midiendo y comparando las diferentes afectaciones según los grados de esta enfermedad. 

Este trabajo dio como resultado una conclusión: la correlación negativa entre el grado de afectación de esta enfermedad y la satisfacción sexual. Además comprobaron también que las pacientes que padecían psoriasis genital tenían mucho más deteriorada su función sexual en comparación con cualquiera de las que no tenían lesiones genitales o aquellas con lesiones en otras partes del cuerpo. 

El equipo investigador concluye que es necesaria hacer una evaluación sexual y psicológica de los pacientes con psoriasis y aumentar el cumplimiento del paciente con el tratamiento habitual como dos vías para mejorar su vida sexual.

Por otro lado, un estudio publicado por el periódico digital Clinical Phychiatry News, y elaborado por el Centro de Dermatología Estética de Dallas (USA) confirma el impacto negativo sobre el deseo sexual de la mujer, su capacidad sexual y las relaciones sexuales en afectadas de psoriasis. Se llevaron a cabo 60 entrevistas a mujeres  con grados moderados y severos de psoriasis, con una edad media de 41 años.

Los resultados del estudio, liderado por la Dra. Jennifer Cather, mostraron el dolor y las molestias durante el sexo, la autoconciencia y la vergüenza, evitar citas y las relaciones íntimas como algunos de los problemas más comunes. 

Esos problemas podrían ayudar a explicar por qué las mujeres con psoriasis, especialmente las menores de 35 años, tienden a tener menos hijos o porqué las mujeres con esta dolencia tienen mayores tasas de abortos inducidos y espontáneos y son más propensas a tener partos prematuros y de bajo peso.