Si en los últimos meses has experimentado dolor articular prolongado con inflamación en una o más articulaciones y un enrojecimiento o aumento de la temperatura corporal de las zonas afectadas has de saber que puedes tener artritis psoriásica. Pide cita con tu dermatólogo o médico de cabecera, ellos te derivarán al reumatólogo quien valorará si padeces o no artritis psoriásica y el grado de afección en tu cuerpo. En caso positivo, juntos podréis encontrar el tratamiento apropiado a tu situación vital. Es muy importante saber que la ausencia de terapia puede convertir una afectación leve de la enfermedad en lesiones graves, irreversibles e incapacitantes en el futuro.

Recuerda, ¡un diagnóstico a tiempo es el mejor seguro de vida para tus articulaciones!

La artritis psoriásica es un trastorno inflamatorio crónico que afecta a las articulaciones de los pacientes psoriásicos, - sobre todo con psoriasis ungueal, una señal temprana de la enfermedad -, y que experimentan aproximadamente 200.000 personas en España. Normalmente la afectación en nuestras articulaciones aparece después de hacerlo en nuestra piel y suele pasar desapercibida para dermatólogo y paciente.

Los síntomas más frecuentes son la inflamación y el dolor crónico, la hinchazón de los dedos de pies y manos, la rigidez e incluso la malformación en una o más articulaciones. Afecta tanto a las articulaciones periféricas (codos, brazos, piernas, muñecas, manos y pies), como a la zona del esqueleto axial (caderas, hombros y columna vertebral) y, en ocasiones, puede conllevar enfermedades oculares, como conjuntivitis o uveítis.

Al igual que la psoriasis, la artritis psoriásica puede presentarse de forma leve, moderada o grave.

Cuando las articulaciones duelen

Tipos de artritis psoriásica

Los tipos de artritis psoriásica según sus manifestaciones clínicas son las siguientes:

Toma conciencia de tu cuerpo

¡Que la psoriasis no te detenga!

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Tratamientos artritis psoriásica

Los tratamientos para la artritis psoriásica tienen el doble objetivo de disminuir y suprimir el dolor y la inflamación de las articulaciones afectadas a fin de evitar el daño en las mismas y mejorar la función articular y el movimiento. Los criterios que sigue el reumatólogo para elegir un tipo de tratamiento u otro dependen de la intensidad de la inflamación, del número y tipo de articulaciones afectadas, de si hay o no daño articular, y de la respuesta previa a otros tratamientos. También considera el tipo e intensidad de la afectación cutánea. En caso de artritis leves se usan antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para controlar el dolor y la inflamación, en el caso de las moderadas, se recurre a los FAME y a los medicamentos biológicos.

ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS (AINEs)


Indicados para la artritis psoriásica muy leve o complementarios a otros tratamientos

¿QUÉ SON?

Tratamiento de larga duración que disminuye la inflamación y controlan el dolor por un mecanismo distinto a los corticoesteroides y con un rápido efecto analgésico.

CORTICOESTEROIDEOS


Indicados en monoterapia para la artritis leve y moderada, y en combinación con otros tratamientos para las formas graves de artritis psoriásica.

¿QUÉ SON?

Medicamentos derivados de la cortisona que disminuyen la inflamación con potente efecto inmunosupresor. Pueden ser administrados por vía oral, intramuscular y, sobre todo en forma de infiltraciones pinchando directamente las articulaciones afectadas.

TRATAMIENTOS SISTÉMICOS NO BIOLÓGICOS


Tratamientos indicados para el control de la artritis psoriásica moderada e intensa cuando los AINEs y corticoesteroideos no han dado buenos resultados.

¿QUÉ SON?

En reumatología se conocen como FAME y es habitual administrarlos conjuntamente con los AINE. Su función es actuar sobre el sistema inmunológico y reducir su actividad de forma selectiva y controlada. Los FAME con diana específica actúan sobre enzimas intracelulares modificando la respuesta de las células inflamatorias, a diferencia de los FAME clásicos, de los que no se sabe con exactitud sobre qué diana van dirigidos.

Se administran por vía oral, en forma de pastillas o jarabes, o inyectados bajo la piel (vía subcutánea), el músculo (vía intramuscular) o las venas (vía intravenosa).

TRATAMIENTOS SISTÉMICOS BIOLÓGICOS


Se utilizan en pacientes en los que el tratamiento con FAME no hace efecto, con independencia de su gravedad.

¿QUÉ SON?

Estos medicamentos se denominan terapias biológicas y actúan bloqueando de forma específica distintos receptores celulares y quimiocinas (moléculas que segregan distintas células de nuestro sistema inmunitario y que intervienen en la inflamación). Se administran vía endovenosa y vía subcutánea.

Mirando al futuro

La cronicidad de la enfermedad psoriásica, sobre todo en niveles de moderado a grave, supone para nuestro cuerpo un mayor riesgo de padecer ciertas enfermedades como son la diabetes, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares y cuadros depresivos entre otras. Son las llamadas comorbilidades asociadas, trastornos o enfermedades que se dan en la misma persona al mismo tiempo o en períodos distintos.

Aproximadamente un 63 % (*) de pacientes manifiestan sentirse poco o mal informados acerca de las comorbilidades aún cuando sabemos que, un 34 % de enfermos psoriásicos son diagnosticados posteriormente de sobrepeso, ansiedad, depresión e hipertensión, por este orden de prevalencia.

Una comunicación cercana y directa con nuestro dermatólogo y/o reumatólogo, un diagnóstico precoz, el seguimiento de los tratamientos y unos hábitos de vida saludables son claves en el control de la enfermedad en todos sus aspectos (clínico, psicológico y social).

Mira al futuro y toma las riendas de la enfermedad psoriásica.

¡Aprender a cuidarte es sencillo!