La psoriasis afecta a las relaciones sexuales en muchos casos, y sin embargo, este no es un tema del que se acostumbre a hablar. De hecho, la psoriasis provoca problemas en la esfera sexual en casi la mitad de los pacientes, independientemente de dónde se localice la enfermedad. Existen varias razones: es evidente que las lesiones cutáneas en las zonas genitales pueden perjudicar a las relaciones sexuales, pero, además, la psoriasis a menudo disminuye la autoestima del paciente y en consecuencia influye en su actitud frente a las relaciones íntimas. En el caso de la artritis psoriásica, se añade el dolor crónico y la fatiga. Además, algunos medicamentos que se utilizan en el tratamiento de la psoriasis pueden causar trastornos de la función eréctil. Pese a todo esto, es un tema que no se suele tratar en las consultas, sea porque los pacientes se sienten cohibidos o porque los médicos no preguntan específicamente sobre él. En este reportaje, explicamos cuáles son las molestias más frecuentes a las que se enfrentan los pacientes y damos consejos para disfrutar de las relaciones sexuales porque la psoriasis y la artritis psoriásica no deben ser ningún impedimento para disfrutar de unas relaciones íntimas satisfactorias.

Reportaje de Acción Psoriasis a partir de información de la Dra. Marta García Bustínduy, dermatóloga del Hospital Universitario de Canarias, la Dra. Montserrat Romera, facultativa especialista del Hospital Universitari de Bellvitge y miembro de Junta de la Sociedad Española de Reumatología y Susana Cantalejo, psicóloga de Acción Psoriasis. El texto ha sido revisado por las especialistas mencionadas. Publicado en el número 80 de la revista Psoriasi.

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