Acción Psoriasis. En defensa del paciente
¿Cómo funciona el sistema?

>> Las guías clínicas

Las Guías de Práctica Clínica (GPC) son un conjunto de recomendaciones desarrolladas de forma sistemática para ayudar a profesionales y pacientes a tomar decisiones sobre la atención sanitaria más apropiada, y a seleccionar las opciones diagnósticas o terapéuticas más adecuadas a la hora de abordar un problema de salud o una condición clínica específica.

Las GPC tienen la intención de reducir la variabilidad y mejorar la práctica clínica, pero también se utilizan desde un punto de vista administrativo. En el ámbito clínico ayudan a los profesionales sanitarios y a los pacientes a tomar decisiones informadas ante las diferentes opciones sanitarias. En el plano administrativo, sirven de apoyo a los gestores y planificadores de los recursos sanitarios en la toma de decisiones.

Existen guías clínicas internacionales, nacionales, pero también autonómicas. Esto supone en la práctica que para la misma patología puedan existir recomendaciones diferentes, por ejemplo, frente a un fármaco que puede ser calificado como de primera elección, en la GPC de una Comunidad Autónoma y no en la Comunidad vecina.

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