Acción Psoriasis, y la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), se unen con motivo de la celebración del Día Europeo de los Derechos de los Pacientes para poner de manifiesto las necesidades y derechos de los afectados de psoriasis, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a unos 650.000 españoles con un impacto sobre la salud que puede ser incluso mayor que la afectación cutánea visible.

Una de las reivindicaciones de este Día Europeo es que los afectados reciban el tratamiento adecuado a la sintomatología que la psoriasis conlleva, teniendo en cuenta el punto de vista físico, social y psicológico, así como que tengan acceso de forma rápida a los tratamientos más efectivos para cada uno de ellos, independientemente de los costes.

Estos pacientes ven en ocasiones vulnerados sus derechos. Según una encuesta respondida por más de 2.500 personas con psoriasis, el 14% afirma haber sufrido discriminación laboral motivada por su enfermedad, un 10% afirma haber perdido su trabajo por esta misma razón y un 8% asegura haber recibido un trato diferente. A esto se suma que más del 50% de los encuestados reconocen que la psoriasis tuvo un efecto en la confianza en ellos mismos y que casi 6 de cada 10 identificaron un impacto palpable en su autoestima.

“El rechazo hacia el paciente en la mayoría de las ocasiones proviene del desconocimiento generalizado. Por eso, desde Acción Psoriasis fomentamos la información y reivindicamos la necesidad de que en primer lugar, esté informado el propio afectado y después la sociedad”, declara Juana María del Molino, presidenta de Acción Psoriasis.

Asimismo, entre los derechos de pacientes se incluye el derecho a la información sobre la propia salud y a ser verazmente informado en términos comprensibles, para poder tomar una decisión realmente autónoma.

Según la Carta Europeade Derechos de los Pacientes, los profesionales son los responsables de proporcionar al afectado esta información y la que el paciente considere necesaria, para poder elegir y, en su caso, otorgar su consentimiento a la realización de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos que su estado de salud precise. Además de ser garantes de una calidad asistencial. “Esto permite una relación médico-paciente más equilibrada y satisfactoria tanto para profesional como para el propio enfermo. Los dermatólogos, por nuestra parte, tenemos claro que la información es un buen instrumento para ello y, dado el poco tiempo del que disponemos para cada una de las consultas, las asociaciones de pacientes son un recurso que ayuda a los pacientes en este sentido. Un paciente informado es un paciente más responsable y atento a la gestión de su enfermedad”, recalca el Dr. José Carlos Moreno, Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y Presidente de la AEDV.


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